The Purple Rainbow Channel

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domingo, 9 de noviembre de 2014

Nuevo Dvd de Deep Purple Live in Verona

Se podría culpar (o alabar) a los Beatles por la fusión de sonidos de orquesta del rock and roll de 1966, pero el concepto fue llevado un paso más allá un par de años después por Deep Purple.
En 1969, Purple lanzó el álbum , 'Concierto para Grupo y Orquesta ", que contó con rockeros duros y la Royal Philharmonic Orchestra, con escénicas composiciones en tres movimientos de Jon Lord.
Por lo tanto, la idea de la grandilocuencia del rock and roll  nació con la grandilocuencia clásica. En 2011, Deep Purple volvió a visitar esa idea con un concierto en la Arena de Verona, un anfiteatro romano construido originalmente en el año 30 DC. Ese concierto ahora ha hecho su camino a DVD como 'Live in Verona ".
Lo primero es lo primero, la música de Deep Purple esta a menudo llena de drama y de buena gana se presta a este ajuste. En segundo lugar, la banda nunca se eclipsó por los toques de orquesta como su roca y rollo permanece de frente y al centro. En tercer lugar, y lo más importante, estos chicos aún rockean.
Después de una breve introducción orquestal, las cosas entran en juego con un entusiasta "Highway Star." Todos estos años después, y el cantante Ian Gillan es todavía capaz de ofrecer mas. Aunque no tiene de lleno la fuerza de la naturaleza que tenia hace 40 años, es de gran alcance a través de toda su actuación. Destacados montón: 'Hard Lovin Man', '' Maybe i´m a Leo "y" Strange Kind of Woman 'Todos hacen justicia aqui.
A pesar de que la presencia de la leyenda del teclado Jon Lord es olvidada, la sustitución de Don Airey mantiene el fuerte con respeto. Mientras tanto, en esta actuación brilla una luz brillante en los atributos de Steve Morse en la guitarra. Desde luego, se ha asentado en su papel en la banda desde que se unió en 1994.
El respaldo orquestal aquí nunca es una distracción, y en ciertas canciones ("Rapture of the Deep 'y, sorprendentemente,' Mujer de Tokio ') que añade una dimensión inesperada. Dicho esto, y para ser honesto, no es necesario ningún poder añadido, sobre todo con el hombre principal, Ian Paice detrás de la batería. Él y el bajista Roger Glover todavía se combinan para hacer una de las mejores secciones rítmicas que siempre van a vagar en un escenario de rock.
Canciones de varios puntos en la carrera de la banda de casi 50 años se tocan. 'Space Truckin', 'Perfect Strangers', y por supuesto, 'Smoke on the Water " todos rodaron aquí. 'Smoke', en particular, se beneficia de la configuración orquestal añadida. Encores de dos de los primeros clásicos de la banda, 'Hush', y 'Black nights' envuelven las cosas.
El DVD captura a la banda en plena forma, aparentemente como en casa en este entorno. El vídeo, así como la mezcla de sonido son tanto de primer nivel, y aunque es en última instancia, de forma lateral de la banda, el uso de la orquesta se hace con buen gusto, y no exagerada. En resumen, los pulgares para arriba por todas partes. Los aficionados tendrán que cavar con seguridad.

‘Live in Verona’ Track Listing:
‘Deep Purple Overture’
‘Highway Star’
‘Hard Lovin’ Man’
‘Maybe I’m a Leo’
‘Strange Kind of Woman’
‘Rapture of the Deep’
‘Woman from Tokyo’
‘Contact Lost’
Guitar Solo
‘When a Blind Man Cries’
‘The Well-Dressed Guitar’
‘Knocking at Your Back Door’
‘Lazy’
‘No One Came’
Keyboard Solo
‘Perfect Strangers’
‘Space Truckin’’
‘Smoke on the Water’
‘Hush’
‘Black Night’


Read More: Deep Purple, 'Live In Verona' - DVD Review | Ultimate Classic Rock | http://ultimateclassicrock.com/deep-purple-live-in-verona-dvd-review/?trackback=tsmclip



Deep Purple regresa a la Argentina

El 18 de noviembre se presentará en el Luna Park en el marco de su gira “Now What?!”.
Los fans de la legendaria banda van a tener la posibilidad de disfrutar de las nuevas canciones del grupo del disco Now What?!. También sonarán los grandes clásicos de Deep Purple.
Ian Gillan (voz), Ian Paice (batería), Roger Glover (bajo), Steve Morse (guitarra) y Don Airey (teclados) demostrarán toda su calidad en el Luna Park.
El grupo nació en febrero de 1968 y en ese mismo año publicaron su primer disco “Shades of Deep Purple”. En 1972 lanzaron el disco que llegaría al primer lugar de Inglaterra y Estados Unidos: Machine Head.
Fuente: http://tn.com.ar/musica/hoy/deep-purple-regresa-a-la-argentina_534751


domingo, 30 de septiembre de 2012

Temple con Joe Lynn Turner. Fotos Exclusivas!

Finalmente nos hemos dado el gusto de ver al legendario Joe con Temple, realmente fue una noche memorable....les dejamos unas fotos de los shows que realizaron el 28 en Rosario, Santa Fe y el 29 de setiembre en el Teatro Vorterix, de Buenos Aires, Argentina.

























sábado, 22 de septiembre de 2012

Deep Purple Tour Dates.

Les dejamos el tour date hasta fin de año, en su gira por Europa.


DateCityVenue
Other 2012 Tour Dates
Wed. 10.24.12Ekaterinburg, RussiaDIVS Arena
Sat. 10.27.12St. Petersburg, RussiaIce Palace
Sun. 10.28.12Moscow, RussiaOlimpiski Arena
Tue. 10.30.12Krasnodar, RussiaArena
Fri. 11.02.12Kiev, UkrainePalace of Sports
Thu. 11.08.12Esch-sur-Alzette, LuxembourgRockhal
Fri. 11.09.12Grenoble, FrancePalais des Sports
Sun. 11.11.12Nantes, FranceZenith
Mon. 11.12.12Caen, FranceZenith
Tue. 11.13.12Paris, FranceZenith
Thu. 11.15.12Koln, GermanyLanxess Arena
Fri. 11.16.12Bremen,GermanyHalle 7
Sat. 11.17.12Hannover, GermanyAWD Hall
Tue. 11.20.12Kiel,GermanySparkassen Arena
Thu. 11.22.12Frankfurt, GermanyFesthalle
Fri. 11.23.12Oberhausen, GermanyKonigspilsner Arena
Sat. 11.24.12Hamburg, GermanyO2 World
Mon. 11.26.12Leipzig, GermanyArena
Tue. 11.27.12Berlin, GermanyO2 World
Thu. 11.29.12Augsburg, GermanySchwabenhalle
Fri. 11.30.12MunchenOlympiahalle
Sat. 12.01.12Stuttgart, GermanySchleyerhalle
Mon. 12.03.12Brussels, BelgiumZenith
Wed. 12.05.12Clermont, FranceZenith
Thu. 12.06.12Toulouse, FranceZenith

Rainbow: conciertos


Conciertos



Por fin un post que siempre he querido hacer , espero lleguen al final de la reseña y la disfruten.
yo soy , Ernesto Vargas (Alucard) y por fortuna ustedes no comenzamos.

El cuero negro se hizo crespón, el Rock izó su bandera a media asta, Ronnie James Dio, una de las voces más virtuosas y carismáticas del movimiento, se fue de nuestro mundo dejando un vacío abismal en los corazones de los headbangers de todo el planeta. Esta triste pérdida es la que ha despertado mi deseo de rendirle un homenaje en forma de reseña, un tributo personal a este cantante, poeta, filósofo de la vida y sus sueños, artista con mayúsculas… Icono fundamental de todo un género musical.

Fuera bajo las órdenes de Blackmore (Rainbow), junto a la sombra de Iommi (Black Sabbath) o bajo su propio dictado homónimo (Dio), cada sílaba que entonó Ronnie se convirtió automáticamente en patrimonio histórico del Rock.

Nunca más nacerá hombre que reúna y soporte el peso cósmico de semejante voz, y tamaño sentimiento ulterior como el que logró aglomerar Dio en tan pequeño cuerpo, y mucho menos llevar todo ello con tan humilde sonrisa. Él nos tuvo engañados como a niños cuando en toda su carrera no paró de cantarle a ese arco iris, que no sería otra cosa que el puente de regreso hacia esa dimensión a la que él realmente pertenecía. Nuestro elfo juglar nos la jugó con su gran mentira piadosa. Nuestros oídos mundanos no estaban preparados para saberlo, ni siquiera lo estuvimos para sentir su mágica voz en semejantes desenlaces en los que él aposentó su colofón maestro, como en los finales de Mistreated y Still I’m Sad que se dieron aquí, en el estratosférico On Stage que Rainbow lanzó en 1977 y que aquí recrearemos si encuentro palabras para hacerlo. Difícil empresa.

Rainbow fue la formación milagrosa que liderada por el ex-Deep Purple Ritchie Blackmore logró reunir en poco tiempo a un elenco de prodigio, músicos de primera magnitud como Jimmy Bain al bajo, nuestro también desaparecido genio Cozy Powell a los parches y platillos, sumado al malabarista del sonido Tony Carey frente a los teclados, siendo este último un aderezo perfecto para acompañar los fraseos del dios de las seis cuerdas Blackmore, detonando juntos una pirotecnia sinfónica a dos colores que superaba los mejores sueños de la diosa Euterpe. Por último, y no menos importante, estaba el vocalista que, recién salido del grupo Elf, entraría en el fantástico feudo de Blackmore para empezar a escribir su propia leyenda… Nuestro Dio de ayer, hoy y siempre.

Se volvía a repetir el fenómeno del supergrupo, y juntos empezaron grabando un primer álbum, Ritchie Blackmore’s Rainbow (1975), seguido de ese hexateuco llamado Rising (1976), de cuya gira extrajeron temas para lanzar este álbum en vivo del que hablaremos, producido por Martin Birch, el último en sumarse de alguna forma a aquella Liga de los Hombres Extraordinarios.

Cinco años después de aquel Made In Japan de Deep Purple que fue para muchos la quintaesencia del álbum en vivo, Blackmore y los suyos se dejaban caer con este grandioso directo, la inmortalización de un evento que no tuvo nada que envidiarle al de Japón de los ex-compañeros del guitarrista de Somerset. Sin más demora, vista al frente, empieza la función…

Un arco iris de 12 metros de envergadura por 8 de altura se extendía gigantesco a lo largo del escenario, maravilla única de la luminotecnia de aquella época. Extraído el audio de la película Mago de Oz, por los altavoces sonaba a modo de intro la famosa canción Over the Rainbow, hasta que un histérico riff distorsionado enciende la mecha para que Kill the King estalle ante las rugientes masas. ”Danger, danger…” La silvestre naturaleza de este clásico, aún por domesticar en el estudio, era lanzada cruda a la concurrencia como primicia. Rock ‘n’ Roll frenético pronunciado por el maestro Dio con una vitalidad arrolladora, y riffeado por el proto-Metal visionario del jefe Blackmore. Bellísimo y cambiante kaleidoscopio melódico con el que nos sorprenden a mitad de canción, girando a gran velocidad en el engranaje dual de la guitarra de Ritchie y el Hammond de Tony, maravilla sólo comparable con la florida espiral de notas de aquel Burn de los Purple.

Pero lo que menos se espera es que la misma canción contenga a su vez un desenlace tan apocalíptico, de un Heavy Metal demasiado avanzado para la época, como lo es ese terremoto que nos machaca en los últimos segundos gracias a la devastadora aportación de Cozy Powell en la percusión, que apuntala titánicamente cada nota de ese riff demoledor que ejecuta el padre del clan, guitarrazo que por aquel entonces sólo encontraría alma gemela quizá en el letal riffage de la canción Dissident Aggressor, compuesta por unos jóvenes pecadores llamados Judas Priest. ”Oh, kill!”.

El pequeño gran front-man anuncia a los asistentes la siguiente canción. Man on the Silver Mountain es otro gran himno del combo, quizá el más famoso, con ese riff tan vacilón y netamente rockero, un riff de ésos que si tienes guitarra y te lo aprendes, te tienen que partir una silla en la cabeza para que pares de tocar tan adictivo bucle. La tan movida pieza sube de quilates al ser enriquecida por ese desparpajo entusiasta del cantante y las melodías que lo orlan en el pre-chorus. El galope que percute Powell en la recta final es remarcable, lapso que aprovecha Ronnie para colar fragmentos de la letra cual coletillas, una costumbre que desde entonces en adelante explotaría hasta convertirla en una de sus credenciales, una de sus inequívocas señas de identidad como genio único.

Este clásico es la primera parte de un medley o popurrí que enlaza con una improvisación llamada simple y claramente Blues, un diálogo juguetón de pentatónicas entre la guitarra del jefazo y el teclear del organista californiano, todo de gran suavidad ambiental y con cierta picaresca, hasta que a capella nos ataca Dio con el primer verso de Starstruck, que pronto explota como tercera extensión de esta mixtura, siendo esta última la única canción que extrajeron del fabuloso álbum Rising para este set-list. La tonada, tan fulgente de vida como las anteriores y tan grande como el álbum al que pertenece, muere pronto como un breve saludo de tralla para luego la banda silenciar sus instrumentos y dejar en solitario al gran Dio. Éste se recrea en pincelar con preciosos serpenteos una letra que improvisa para ir cerrando el círculo de este medley (esa sentida parábola que dibuja en “maybe today” me derrite por completo), anunciando poco a poco el retorno de Man on the Silver Mountain, pero de una manera sobrenatural, subiendo la intensidad progresivamente, y dando un término muy emocionante a esta peculiar suite. Chapó, maestro, chapó.

La hipnótica balada Catch the Rainbow es otro gran clásico que se manifiesta, puro trance místico que nos embrujará durante quince minutos y medio. Su tenue canto narra una especie de historia de amor acontecida en un viaje astral, dos improvisados jinetes del viento que toman el arco iris hacia el Sol, encontrando por el camino respuestas que la Vida esconde. ”Soft and warm”, “suave y cálido”, tal texto encuentra sus melodías afines, que enlazan de forma divina el triste murmuro con el clamor más devoto, interpretadas por el eterno vocalista, que hunde con excelso contoneo un ”to the sun” que cada vez que lo ondulaba en tan graves y suaves notas se ganaba una hectárea más de Cielo. La voz caminaba sobre el mullido cantar del bajo de Jimmy Bain, que llevaba su propio lenguaje mientras que a nuestra izquierda cristalizaban los fantasmales fraseos en flanger de Blackmore. A la derecha, no podemos obviar esa holografía de un paisaje bucólico que recreaba Tony Carey con sus teclas mágicas, sólo comparable a los fastuosos horizontes de melotrón que labró King Crimson en la primera mitad de aquel decenio.

A poco de cumplirse los 6 minutos, ese plácido sueño que conquista los cielos se vuelve tumultuoso, enardeciendo Dio a la caballería que lo ampara con un ”Taking to the sky” que alza y caracolea a su deífica usanza, desatando toda una tormenta tras de sí, aureolada por un bellísimo coro tecleado por Carey que es ejecutado sin descanso cual gramola celestial, mientras que Ritchie Blackmore derrama un furioso y sentimental catálogo de solos torrenciales, dinamizado todo ello por los andares de gran saurio que Cozy Powell despierta en su kit, enmarañando el camino con una suerte de redobles muy contundentes, complejos y creativos para la época (¿Quién de ellos no era un genio después de todo?). Final épico donde los haya, y en este evento aún quedan más y mejores.

Llega Mistreated, escrito por David Coverdale y Blackmore en pleno seno de Deep Purple para el álbum Burn del ’74, por lo que Blackmore ejerce su patria potestad sobre la criatura y la arrastra a su actual foso de orquesta, para ver qué color toma con sus nuevos músicos. Mistreated es un Blues oscuro y pesado que en la garganta de Dio se revaloriza a cotas astronómicas, no sin antes ser presentado por el líder del conjunto con un delicado punteo en limpio de gran belleza, hasta que el hacha supremo pisa el pedal de distorsión y nos fusila con un flamígero tremolo picking venido directo del futuro (o del mismo Infierno, no estoy seguro), estirándolo hasta dejarnos vislumbrar el doliente riff inicial de la canción y así emprender la banda ya al completo ese forzudo mid-tempo del que está hecha semejante pieza.

En su ecuador, el combo abre un páramo de sosiego para que el apodado “Man in Black” libere de su guitarra una serie de punteos improvisados de una sutileza y un señorío abrumadores, escalas que trepan como arañitas nerviosas y luego bajan sensuales, sensitivas, funcionando como un pequeño séquito que precede a la melodía reina, que emerge exuberante ya impulsada por el retablo de la instrumentación, y nutrida de cierta esencia Santana que la hace maravillosa.

Poco después de que la canción reemprenda sus pasos de gigante, empieza a fraguarse uno de los mejores momentos de todo el álbum. Mistreated se va tornando más dúctil y emotiva (el front-man pone mucho de su parte para ello) hasta que de súbito la banda acelera el paso con un trepidante ritmo de Powell. La sinuosidad tan compungida con la que el gran Dio desliza ese “losing my mind” del minuto 11:24, sinceramente, me inunda el alma. El éxtasis crece más aún si cabe, pues poco después Dio glorifica esa carrera con un luminoso coro que, ayudado por la arrolladora batería de Cozy y los desesperados licks del Guitar Master, consigue erigir un tsunami de fuerza y sentimiento, una apoteosis emocional que rompe las fronteras de la propia música, un pasaje que puede derramar lágrimas de forma inmediata como pocas cosas que he oído. Como reza la misma canción, es para perder la cabeza.

Pasada esa deliciosa tempestad, el pequeño de Portsmouth anuncia una canción que trata de “una dama con largas mangas verdes”. Sixteenth Century Greensleeves es introducida a guitarra acústica por Blackmore, que se marca una versión libre de la pieza tradicional en la que está basada esta canción, aquel Greensleeves que supuestamente compuso Enrique VIII para su amada Ana Bolena. Tras esa caricia renacentista, la canción rompe con un riff rudo y cabeceante, que al ser imitado luego por el Hammond gana brillo y voluptuosidad, braceando codo con codo cuerdas y teclas a través de una tonada al más puro espíritu Rainbow, una fiesta rockanrolera pero de paso distinguido. El agradable mecer de tan melodiosos estribillos da trampolín a los mejores solos de Blackmore de todo el directo, con una emotividad de punzantes ademanes, expresividad y arrojo como el de ese armonioso llanto que puntea el fundador del arco iris a partir del minuto 5:13. Magnífico.

Pero el siguiente y último corte es ya caso a parte, y como hicieron Judas Priest con el Diamonds and Rust de Joan Baez, Rainbow despiezaron el funerario Still I’m Sad de The Yardbirds (1965) y lo reconstruyeron a su medida, rediseñado en función al pulso y sentimiento blackmoresco, pasando de un tenebroso y marcial gatear a un vuelo sin motor de anchas miras y expresión vivaz. Distinta a la versión de estudio, que era instrumental (ubicada en el primer LP de la banda, Ritchie Blackmore’s Rainbow), aquí en vivo es cantada por Dio, por lo que la probabilidad de éxtasis sube a un doscientos por cien.

Y es que la profundidad con la que esa voz penetra en escena con su primer verso es emocionante, como coronándolo todo con aire triunfal, pasional, susurrando luego ese mantra ascendente del pre-chorus, que empujado por la zumbante guitarra va consumiendo la mecha que detonará el estribillo. Pletórico Ronnie James Dio, pero esta vez el protagonismo está muy bien repartido entre los demás músicos según en qué secciones aterricemos de este trasmutado y laberíntico Still I’m Sad. Sería por ello imperdonable no destacar aquí esas melodías de alambre espino con las que Blackmore nos embrolla raudo cual araña que envuelve a su presa, cuya tela son esas notas y las patas las baquetas de Powell, el verdadero titiritero de tan salvaje coreografía. Sobresaliente también la labor del teclista, que a continuación hace su mejor número de improvisación enramando melodías muy inspiradas, basadas en enrevesar la línea vocal del verso pasando de la exquisitez a la absoluta locura, hasta que a partir de los cinco minutos logra enredarlo todo de forma tan saltarina e histriónica que recuerda a los episodios más dementes de los primeros Genesis, flotando ese inquietante feeling de muñecas de porcelana en tiovivos semitonados que plasmaban los de Peter Gabriel en su ‘caja de música’.

La canción retoma el hilo, y después del último verso llega la catarsis absoluta: Dio calla y deja que los instrumentos repitan como un eco la melodía de sus últimas sílabas, la música deja luego florecer otros derroteros mientras Dio sigue esperando, como deleitándose en el espectáculo y la multitud que lo observa, hasta que de él fluye un dulce y profundo coro que imita ceremonialmente la melodía del verso, dibujando con una mántrica ‘o’ el cenit de toda la pieza y quizá del álbum entero, subiéndose poco a poco hasta sobrecogernos con su poderoso torrente, que llena todo el recinto. Cuando parece que todo ya se ha desvanecido, surge ese inesperado riff-martillo que pisa fuerte a son marcial como final alternativo, colofón con el que la banda ya libera lo que les queda de magia, cantando Ronnie ese “Still I’m so sad” adornado por ese sentido punteo del gran Blackmore. Un show épico, desde la primera nota a la última.

Así concluía este On Stage de Rainbow, un disco destinado a girar por siempre como los candentes ciclones de Júpiter, para que las presentes generaciones y las próximas escuchen los milagros de una banda única, que sobre el escenario dilató el metraje de sus canciones para sublimarlas a escalas inimaginables, verbalizadas por nuestro desaparecido héroe y ese instrumento de otro mundo que vivía en su garganta. Ronnie James Dio, nuestra eterna estrella, fulgente en nuestra memoria para siempre.

De alguna forma él sigue vivo, pero más allá de nuestra realidad, pues como él mismo dijo y cantó, “el fin es sólo el comienzo”, y “los soñadores nunca mueren”. Aquel hombre de la montaña plateada emprendió su marcha tomando el arco iris… Hasta siempre, Ronnie, nunca te olvidaremos.

Canciones:
1. "Kill the King" (Ronnie James Dio, Ritchie Blackmore, Cozy Powell) – 5:32 
2. "Medley: Man on the Silver Mountain(Dio, Blackmore)/Blues(Blackmore)/Starstruck(Dio, Blackmore)" – 11:12 
3. "Catch the Rainbow" (Dio, Blackmore)– 15:35 
4. "Mistreated" (David Coverdale, Blackmore) – 13:03 
5. "Sixteenth Century Greensleeves" (Dio, Blackmore) – 7:36 
6. "Still I'm Sad" (Paul Samwell-Smith, Jim McCarty) – 11:01 




La historia cuenta que el concierto comenzó con horas de retraso porque el bueno de Blackmore estaba preso en Austria por un confuso incidente con la seguridad de un concierto (le pegó a un guardia). Ritchie fue liberado bajo fianza sólo horas antes de este show al que asistió directamente desde la cárcel. Estaban en gira presentando temas de sus dos primeros discos (Rainbow, Rising) y material de su, por entonces, próximo disco Long Live Rock ‘n’ Roll. Para buscarle la quinta pata al gato, podemos decir que no hubiera estado de más el anticipo de Gates of Babylon o que incluyeran Stargazer, pero hubiera sido robo. Estas versiones de la banda son excelentes, y aunque a algún metalero le puedan molestar tantos teclados, la actuación de David Stone en esta presentación es muy buena. Las versiones son muy interesantes y potentes, sobre todo de los temas aún no grabados o editados. Arrancan a todo vapor con Kill the King, con su furioso riff y todo el despliegue de Dio. El sonido es crudo y potente y se mantendrá así durante todo el set. Blackmore está en plena forma. Una maravillosa versión del blues/balada Mistreated que es toda potencia y será el único tema de Deep Purple interpretado. Llega el metal clásico con Sixteen Century Greensleeves, con una impecable intro de Blackmore.
La balada Catch the Rainbow es una maravilla a pesar de la amanerada interpretación de Dio; esta composición es una delicadeza y esta versión de diecisiete minutos es excelente. Vuelven al ruedo con el crudo tema Long Live Rock ‘n’ Roll; hasta aquí, lo más directo de la banda.
Vuelven al mítico sonido neo-clásico y épico con Man on the Silver Mountain. Still I´m Sad sirve de base para una suerte de medley/improvisación que dura unos veinticinco minutos, con un blues en el medio y algo de Lady Starstruck. El cierre está a cargo de Do You Close Your Eyes, con Blackmore rompiendo guitarras fiel a su costumbre. Este concierto es por lejos mejor que el disco On Stage, que registra a la banda en vivo durante el mismo período. Una joyita con gran parte de los mejores temas de esta grupo fundamental del hard-rock.
Texto de Federico Larroca http://www.elintruso.com/article.php?id=952

Mi opinión...
Ritchie debió llegar de mala leche al concierto, con un gran cabreo, se comporta mas serio que otras veces, pero al mismo tiempo está mas rabioso que otras veces. Quizás ese fuera el motivo de esas versiones tan largas de algunas canciones, y al final, esa rabia hace que rompa a golpes la guitarra con la que ha deleitado al personal, yo no se si ya habia roto guitarras en escena en otros conciertos. Lo de la rotura de guitarra, en este archivo,de cd, no lo notareis, pero en dvd, si que están esas imagenes, y como al final, arroja lo que queda de la guitarra, el cuerpo sin el mástil, lo arroja al público, que digo yo que de milagro no escalabra a alguno de ellos..je,je.....en resumen, que Rainbow tenia que hacer su propio Made in Japan, pero lo hizo Made in Munich....4ª entrega de sus discos, y a disfrutar el que no haya tenido ocasión de haberlo oido antes.

Rainbow - Live in Munich 1977
Grabado en el Estadio Olimpico de Munich, Alemania, 20 Octubre 1977

Ritchie Blackmore - Guitarra
Ronnie James Dio - Voces
Cozy Powell - Bateria
Bob Daisley - Bajo
Dave Stone - Teclado

CD1
1- Kill the King 4.41
2- Mistreated 11.03
3- Sixteenth Century Greensleeves 8.21
4- Catch the rainbow 17.31
5- Long live rock’n’roll 7.33

CD2
1. Man on the Silver Mountain 14.39
2. Still I’m sad 25.16
3. Do you close your eyes 9.37


Finyl Vinyl es una colección de grabaciones en directo y caras-B de Rainbow, lanzada en 1986, después de que la banda hubiese cesado su actividad en 1984. Ninguna de las canciones de estudio presentes era inédita.

Notas

  • El lanzamiento original en doble vinilo omitía "Street of Dreams", aunque ésta fue incluida en la versión cassette. La primera edición en CD sencillo no contenía ni "Street of Dreams" ni "Tearin' Out My Heart". Estas se recuperaron para el remaster de 2 cd, junto al material gráfico original.

[editar]Listado de canciones

  1. "Spotlight Kid" (Ritchie BlackmoreRoger Glover) – 6:03 - Tokyo 1984 (Live)
  2. "I Surrender" (Russ Ballard) – 5:43- Tokyo 1984 (Live)
  3. "MISS Mistreated" (Joe Lynn Turner, Blackmore, David Rosenthal) – 4:21- Tokyo 1984 (Live)
  4. "Street of Dreams" (Turner, Blackmore) – 4:54- Tokyo 1984 (Live)
  5. "Jealous Lover" (Turner, Blackmore) – 3:10- grabación de estudio, 1981/ cara-B del single Can't Happen Here.
  6. "Can’t Happen Here" (Blackmore, Glover) – 4:14- Nassau, 1981 (Live) (actually from Boston, 1981)
  7. "Tearin' Out My Heart" (Turner, Blackmore, Glover) – 8:05 - San Antonio, 1982 (Live)
  8. "Since You Been Gone" (Ballard) – 3:47 - Monsters Of Rock Festival, Castle Donington, England 1980 (Live)
  9. "Bad Girl" (Blackmore, Glover) – 4:51- Outtake/ B-side of Since You Been Gone single
  10. "Difficult to Cure" (Ludwig van Beethoven; rehecha por Blackmore, Glover, Don Airey, arreglos orquestales por David Rosenthal) – 11:15- Tokyo 1984 (Live)
  11. "Stone Cold" (Turner, Blackmore, Glover) – 4:28- San Antonio, 1982 (Live)
  12. "Power" (Turner, Blackmore, Glover) – 4:25 - San Antonio, 1982 (Live)
  13. "Man on the Silver Mountain" (Ronnie James Dio, Blackmore) – 8:16- Atlanta, 1978 (Live)
  14. "Long Live Rock ’n’ Roll" (Dio, Blackmore) – 7:08- Atlanta, 1978 (Live)
  15. "Weiss Heim" (Blackmore) – 5:15 - Descartada/ cara-B del single All Night Long.

[editar]Músicos







viernes, 7 de septiembre de 2012

Deep Purple: Giras


Giras

  1. Deep Purple Debut Tour, 1968
  2. Shades of Deep Purple Tour, 1968
  3. The Book of Taliesyn Tour, 1968
  4. Deep Purple European Tour, (pre-tour de In Rock) 1969–1970
  5. In Rock World Tour, 1970–1971
  6. Fireball World Tour, 1971–1972
  7. Machine Head World Tour, 1972–1973
  8. Deep Purple European Tour, 1974
  9. Burn World Tour, 1974
  10. Stormbringer World Tour, 1974–1975
  11. Come Taste The Band World Tour, 1975–1976
  12. Perfect Strangers World Tour, o Reunion Tour 1984–1985
  13. The House of Blue Light World Tour, 1987–1988
  14. Slaves and Masters World Tour, 1991
  15. Deep Purple 25 Years Anniversary World Tour, o The Battle Rages on Tour, 1993
  16. Deep Purple and Joe Satriani Tour, 1993–1994
  17. Deep Purple Secret Mexican Tour (Tour corto de adaptación con Steve Morse), 1994
  18. Deep Purple Secret USA Tour, 1994–1995
  19. Deep Purple Asian & African Tour, 1995
  20. Purpendicular World Tour, 1996–1997
  21. A Band on World Tour, 1998–1999
  22. Concerto World Tour, 2000–2001
  23. Deep Purple World Tour, 2001–2003
  24. Bananas World Tour, 2003–2005
  25. Rapture of the Deep World Tour, 2006–2011
  26. Deep Purple: The Songs That Built Rock Tour, 2011–2012

Y continúan las giras


Durante todo el 2010 el grupo se presentó en algunos países del continente asiático (Taiwán, Malasia, Corea, China y Singapur), africano y europeo principalmente, siendo las más representativas en Australia (abril), Francia y Alemania (noviembre y diciembre) con llenos absolutos.
El 12 de junio de 2010 en el ciudad de SamaraRusia, la banda rompe todos los récords de público en el continente europeo al tocar ante 200 000 espectadores en el festival Rock sobre el Volga(en cirílico: Рок над Волгой, en latino: Rock nad Volgoi). El otro punto cumbre en la carrera de Deep Purple es su actuación en el festival California Jam en 1974 ante 260 000 personas.
Durante 2011 tuvieron 4 presentaciones en México (22 y 23 de febrero en Ciudad de México, 24 en Monterrey y 27 en Guadalajara) y regresaron a Turquía el 18 de mayo después de su presentación emotiva el 20 de julio de 2009 y el 20 de mayo de 2011 se presentaron en Atenas, Grecia. Curiosamente es el mismo orden de presentaciones que realizó la banda en estas 2 últimas ciudades en julio de 2009.